En favor de nuevas paternidades en México

Un pequeño y aparentemente insignificante cambio a una de las fracciones de la “Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres” en México acaba de ser anunciado ayer 24 de marzo de 2016 por el Diario Oficial de la Federación.
El cambio enunciado en la publicación dice textualmente:
” XI. Contribuir a un reparto más equilibrado de las responsabilidades familiares reconociendo a los padres biológicos y por adopción el derecho a un permiso y a una prestación por paternidad, en términos de la Ley Federal del Trabajo”.
Esta “pequeña” modificación que aparentemente no tiene demasiada repercusión da la pauta para reconocer a la paternidad, al rol y responsabilidades paternas como un derecho y una responsabilidad. A la vez que legitima la necesidad de generar un reparto más equilibrado de las responsabilidades de hombres y mujeres dentro del hogar. Algo que abre la brecha para que las actividades y tareas domésticas y de crianza dejen de ser privativas de las mujeres y los hombres se integren a ellas de manera activa y responsable.
En muchos otros países fue este cambio en la ley el que generó las actuales relaciones de género en las cuales hombres y mujeres viven prácticas más equilibradas en relación a sus hijos y las actividades y tareas del hogar.
En México el camino por recorrer todavía es largo, un término como MANDILÓN refleja el rezago cultural que se vive en términos de la participación paterna en tareas domésticas. Erradicar creencias y prejuicios que limitan y estigmatizan el rol de los hombres en el hogar tomará muchos años, en especial cuando esas creencias provienen de otras mujeres o de las madres a la hora de criar diferente a hijos e hijas. Cono siempre sucede la ley nos puede dar la pauta pero el VERDADERO cambio solo podemos hacerlo posible desde nosotr@s mism@s en nuestro día a día.
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Una buena manera de promover e iniciar ese cambio es eliminando de nuestro imaginario términos como MANDILÓN cuando vemos ante nuestros ojos a un hombre responsable y comprometido con su pareja, con sus hij@s. ¿Qué nos molesta como mujeres y/o hombres ver a otro hombre que realiza tareas en el hogar, que cuida a sus hijos, que se preocupa y ocupa de su pareja? ¿Por qué elegimos llamar MANDILÓN a un hombre cuando podríamos felicitarlo por su compromiso familair? ¿Cuanto de nuestros prejuicios, carencias e insatisfacciones ponemos al etiquetar o juzgar negativamente a aquellos hombres que viven paternidades responsables y comprometidas en igualdad de condiciones que sus parejas?images (2)

Un tema con mucha tela por donde cortar del cual seguiremos hablando más adelante.
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