La disciplina con amor y el auto-control.

Lamentablemente la palabra DISCIPLINA en nuestra lengua castellana trae asociada la connotación negativa del uso del castigo, la fuerza y la represión para enseñar algo.
En realidad la DISCIPLINA es la mera acción de enseñar sin necesidad de que medie violencia en ello y en el caso de la disciplina hacia nuestros hijos adquiere el sentido de lograr UN ENTRENAMIENTO ADECUADO EN ELLOS PARA QUE DESARROLLEN LA CAPACIDAD DE AUTO-CONTROL. La cual por su corta edad, los escasos recursos para reaccionar y el desconocimiento de la cultura en que nacen todavía no poseen. Este proceso de aprender a controlarnos para ser parte de un grupo, de una sociedad y lograr una sana convivencia toma varios años durante la infancia y si este proceso va acompañado de VIOLENCIA Y AGRESIVIDAD en realidad lo que genera es un CONTROL DESTRUCTIVO hacia uno mismo y hacia los demás. Lo cual no se concreta en AUTO-CONTROL sino que está mediado por el miedo y la presión que se recibe del exterior.

No es posible enseñarle a un niño el AUTO-CONTROL si se le obliga y reprime porque no se comporta del modo culturalmente deseado y mucho menos si como madres y padres no somos ejemplo de AUTO-CONTROL porque precisamente no sabemos manejar y vivir con ecuanimidad los momentos y situaciones complicadas del día a día.
Para aprender el AUTO-CONTROL los niños necesitan ante todo saberse aceptados, sentir que sus necesidades son legítimas y válidas, sentirse amados en lugar de agredidos y violentados.

Al forzar a un niño a que se comporte de determinada manera lo estamos obligando a controlarse, no le estamos dando la oportunidad de que aprenda a AUTO-CONTROLARSE. A lo que se suma la incongruencia que acompaña a la propia acción violenta hacia otros, la cual sin lugar a dudas está cargada de nuestra incapacidad como adultos de controlarnos al relacionarnos con los demás y con el mundo en que vivimos. Los gritos, el castigo, los golpes, los chantajes emocionales, las ofensas, apelar a las consecuencias son muestras de nuestra incapacidad de AUTO-CONTROL a la hora de enfrentar situaciones que no logramos manejar desde el diálogo, el respeto y el validar también las necesidades del otro en relación a las propias. De modo que al tratar así a nuestros hijos les estamos desde el ejemplo mostrando nuestra incapacidad para manejar nuestra propia frustración y encontrarle solución, y nuestra incapacidad para el AUTO-CONTROL.

La DISCIPLINA CON AMOR mediante la cual no castigamos, ni pegamos, ni gritamos, ni violentamos, ni chantajemos, ni rompemos el vínculo y abandonamos al niño emocionalmente sino que llegamos a acuerdos, explicamos, negociamos y nos anticipamos a las necesidades infantiles va creando condiciones para niños con una elevada capacidad de AUTO-CONTROL. Claro que esto es un proceso y toma tiempo, no podemos pretender que a los 2 o 3 años los niños pequeños ya se comporten como adultos, como si conocieran y acataran todas las reglas y normas de nuestra cultura porque sino están MAL. No se trata de esperar que los niños hagan y se comporten como quisiéramos cuando todavía no están listos por su edad y desarrollo psicológico sino de propiciar que desde muy tempranas edades aprendan a reconocer y manejar sus sentimientos y emociones y que poco a poco asimilen y aprendan a AUTO-CONTROLARSE ante las diferentes situaciones de estrés del día a día y sobretodo saber y aceptar que tampoco es tan grave que en ocasiones perdamos el control de nosotros mismos, en tanto en este proceso evitemos los daños físicos auto infringidos y hacia los demás, y menos cuando de niños se trata.

Claro que para poder enseñar el AUTO-CONTROL a nuestros hijos primero tenemos que ser capaces nosotros mismos como adultos  de AUTO CONTROLARNOS, al reaccionar en relación a los niñ@s y a nuestros retos diarios, algo que es sumamente difícil cuando tuvimos una niñez violentada o llena de abandono. Si vivimos SOBRE REACCIONANDO ante todas las situaciones cotidiana incluyendo los comportamientos esperados para su edad de nuestros pequeños, por que nos incomoda o nos parecen inapropiados, ese es el ejemplo que estaremos dándole como padres y madres y será el modo como aprendan a comportarse hacia si mismos y hacia los demás.

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2 respuestas a La disciplina con amor y el auto-control.

  1. Eva C. G. dijo:

    Interesante entrada. ¡Un saludo!

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