¿Realmente no tengo suficiente leche para alimentar a mi bebé?

Está muy extendida la falsa creencia de que una gran parte de las mujeres no producen suficiente leche para alimentar a sus bebes y necesitan suplementar la dieta de estos con sucedáneos de leche materna para poder alimentarlos apropiadamente. La realidad es muy distinta de este supuesto de partida. La insuficiencia de leche en la madre asociada a causas fisiológicas es muy poco significativa a nivel estadístico pues sólo el 5% de las mujeres en los países industrializados y mucho menos de ese porciento en países más tradicionales tienen problemas reales por los cuales no pueden producir leche en cantidad suficiente.

Es muy frecuente escuchar comentarios de muchas mujeres que cuentan su propia experiencia o la de conocidas que no produjeron leche en cantidad suficiente como alimentar a sus bebés y que por eso tuvieron que alimentarlos con fórmulas. Está tan arraigada la creencia que el intento de explicar que algo así es prácticamente imposible les genera a estas mujeres una reacción de desconcierto e incomodidad pues no pueden al no poder imaginar algo distinto a lo que creen. Nuestra cultura ha necesitado negar con tanta fuerza la lactancia materna que hemos terminado por convertir en verdades, supuestos e ideas entorno a esta que carecen de toda justificación científica y práctica. Los hechos demuestran que en la mayoría de los casos los problemas en la producción de leche materna están asociados a malas prácticas a la hora de establecer y sostener la lactancia materna y que carecen de condicionantes biológicas reales, de modo que con apoyo e información apropiada es suficiente para resolver los problemas en el 95% de los casos y con esto lograr que las mamás puedan amamantar exclusivamente sin contratiempos.

Los trastornos fisiológicos reales que generan insuficiente producción de leche materna son muy pocos y están asociados a trastornos durante el proceso de formación del tejido mamario. En este sentido aparece por un lado el desarrollo incompleto del tejido mamario durante la vida embrionaria que se denomina agenesia, y por otro, la hipoplasia, en la cual se da un incompleto desarrollo de la glándula durante la pubertad. En el caso de la hipoplasia incluso cuando el grado de esta no es demasiado profundo (una hipoplasia de sector medio interno del seno) todavía es posible una lactancia materna al 100% debido a que el tejido mamario termina de madurar y crecer durante el embarazo y al inicio de la LM. Otro factor biológico que si tiene consecuencias en la producción de leche materna está asociado a trastornos endocrinos  que afectan el eje hipotálamo-hipófisis y que impiden el sostenimiento de la lactogénesis (proceso de producción de la leche materna).

En el caso de las cirugías del seno por quedar involucrado el tejido mamario es posible que la producción de leche materna se vea afectada. En especial las cirugías si implican desplazamiento y acomodo del pezón son las más riesgosas, si embargo en el caso  puesto que los implantes de seno en tanto sean en la parte posterior por lo general no comprometen la lactancia, ni son tóxicos para el bebé. Si se trata de cirugías reductivas la productividad materna va a depender de la cantidad de conductos lactíferos y de nervios que son retirados o dañados durante la cirugía. De modo que en estos casos es difícil prever si la lactancia materna será o no posible y al 100% pues dependerá de la cantidad de canales lactíferos que logren recanalizarse luego de iniciada la lactancia, de modo que se trata de intentarlo y persiste en amamantar con el apoyo apropiado para darle la oportunidad al cuerpo materno de regenerarse.

Otro factor que afecta la producción de leche materna, es la retención placentaria, cuando parte de la placenta permanece en el útero luego del parto, debido a que permanecen elevados los niveles de estrógenos que son los que inhiben la bajada de la leche que ocurre entre el 3ro y 5 día después del parto. Esta hormona inhibe la producción y liberación de la prolactina, que es la hormona que junto con la oxitocina desencadenan el proceso de producción de leche. Precisamente de este mismo modo actúan algunos medicamentos como en el caso de los anticonceptivos que contienen estrógenos en su composición que se comportan como inhibidores hormonales de la producción láctea y por dicha razón no son recomendables en tanto se amamanta.

Salvo por estas condicionantes biológicas muy particulares no existen otras razones de peso que impidan o afecten el proceso de producción de leche materno. Incluso en situaciones de enfermedades maternas como: depresión severa, fatiga extrema, hemorragias graves, enfermedades crónicas como la diabetes o las anemias, situaciones de estrés muy fuerte, fiebres severas que puedan producir una deshidratación parcial o en deshidrataciones graves, aún cuando la producción de leche puede verse disminuida temporalmente si la madre es atendida prontamente y recibe el tratamiento oportuno es posible retomar la lactancia materna exclusiva y a demanda.

Está comprobado científicamente a través de estudios de la composición de la leche materna en diferentes madres que en condiciones de malnutrición materna el cuerpo de estas prioriza la producción de leche, pasando por encima de sus propias necesidades nutricionales. Lo cual determina que en condiciones de extrema pobreza las madres logren producir una leche de alta calidad que ajustada a las necesidades nutricionales básica de sus bebes. Es decir que DESDE LA BIOLOGÍA HUMANA SALVO EN MUY RARAS EXCEPCIONES TODAS LAS MUJERES SON CAPACES DE PRODUCIR LECHE SUFICIENTE PARA SUS BEBÉS COMO PARA ALIMENTARLOS CON LACTANCIA MATERNA EXCLUSIVA.

Si esto es así entonces ¿por qué tantas madres se quejan de que no producen leche suficiente? ¿por qué tantas madres dudan de si su leche está siendo suficiente o no para sus bebés? ¿por qué ante el más mínimo llanto de los bebés enseguida se asume que no se llenan o que no quedan satisfechos con el pecho y que es necesario suplementar? ¿por qué tantas madres afirman que se les secó la leche o que sus bebés rechazaron el pecho y se destetaron prontamente?

Todos estos cuestionamientos en realidad son culturales y carecen de sustentos biológicos que los justifiquen. Salvo en los casos que mencionamos anteriormente las dudas, miedos e incredulidad en relación a la lactancia materna exclusiva sólo están sustentados en creencias y prácticas culturales que impiden una producción de leche en cantidad suficiente para los bebés. Con la finalidad de aclarar un poco el tema y más que nada informar y trasmitir seguridad a las mamás que amamantan comentaremos situaciones típicas que tienden a afectar tanto el inicio de la lactancia materna como el establecimiento y sostenimiento de esta en el tiempo.

En relación al inicio de la lactancia materna los primeros grandes obstáculos en relación a amamantar aparecen en las mentes y corazones de las mamás. Se ha masificado tanto el hecho de alimentar con biberones, es tanta la publicidad de sucedáneos de leche, de biberónes, chupones, y artículos asociados a la alimentación artificial que para muchas  alimentar a sus bebés sin usar nada de esto no es ni siquiera imaginable. Amamantar ha pasado a ser una experiencia lejana, algo que medio hicieron las abuelas (pues ya por entonces estaba muy extendida la idea de la lactancia mixta y el inicio de la alimentación complementaria desde los 3 o 4 meses) pero que casi no hicieron las madres y mucho menos que hacen nuestras amigas o conocidas. De modo que el primer escollo a vencer es la idea cultural generalizada de que no es posible amamantar exclusivamente a un bebé sin suministrarle ningún otro tipo de leche o sin usar biberones. Esta idea arraigada reaparece una y otra vez durante el embarazo en los regalos que recibe la embarazada, en las conversaciones con sus amigas, en la experiencia que le comparten sus tías, abuelas, madres e incluso en la sorpresa generalizada cuando se habla de la posibilidad de amamantar exclusivamente y a demanda.

En mi experiencia personal como líder de LLL me ha tocado un sinnúmero de ocasiones en las que las embarazadas regresan una y otra vez sobre el tema de si necesitarán comprar biberones al menos para alimentar a sus bebés durante los primeros días. Ni hablar de los casos en los que llegan a las instituciones de salud con la ilusión en sus corazones de amamantar a sus bebés y casi como requisito de admisión les piden el biberón que usarán para alimentar al recién nacido. El biberón se ha vuelto en el imaginario social casi una herramienta indispensable cuando se piensa en bebé, como si se hubiese usado y existido desde siempre. En tanto la realidad es muy distinta de la práctica común, pues no sólo el biberón es totalmente innecesario para alimentar a los bebés desde recién nacidos en tanto sus mamás están con ellos, sino que además atenta contra el inicio y el establecimiento de la lactancia materna.

Precisamente en los primeros días después del parto que es cuando existe más presión y se asume (en especial por el propio personal de salud) que es necesario suplementar al recién nacido ya sea para evitar que no le baje la glucosa al bebé, (https://maternidadaldesnudo.wordpress.com/2013/01/27/mitos-y-creencias-post-parto-le-puede-bajar-la-glucosa-al-recien-nacido/), o en tanto a la mamá le baja la leche, (https://maternidadaldesnudo.wordpress.com/2013/02/17/mitos-y-creencias-post-parto-sobre-alimentar-el-inicio-del-problema/) es cuando menos necesario y más contraproducente resulta el uso del biberón. En realidad contrario a lo que nuestra cultura defiende si se quiere evitar que el bebé se confunda entre la succión del pecho y la de la tetina el biberón no se debe introducir hasta que ya se ha establecido completamente la lactancia materna, lo cual ocurre cuando el bebé tiene alrededor de 2 meses de edad.

Esta creencia errada de que la lactancia materna se debe iniciar con la bajada de la leche (lo cual no ocurre biológicamente hasta entre 3 a 5 días después del parto) trae consigo asociado varios contratiempos. El primero e irreparable en términos del bebé es que se pierden la oportunidad de ser alimentados exclusivamente con el calostro que se produce en cantidad suficiente para ellos y que posee propiedades inmunológicas y laxantes que no están presentes en los sucedáneos artificiales. Otro contratiempo está asociado a la tendencia de no colocar el bebé al pecho de inmediato para que inicie la succión durante esos primeros días, lo cual genera que la falta de estimulación que puede demorar un poco más la bajada de la leche. A la vez que los instinto de búsqueda y succión normal se van atenuando y el bebé no se prenderá al pecho tan fácilmente como si se coloca en el pecho pocas horas luego de nacer, lo cual se complica aún más si durante esos primeros días se usan biberones para alimentar (lo recomendado es alimentar con jeringa, cucharita, gotero o vacito). Todo se complica aún pues cuando se produce la pleura (bajada de la leche) por la falta de succión efectiva del bebé el vaciamiento de los senos será menor y eso aumentará la ingurgitación mamaria normal que se produce durante esos primeros días.

Este error tan frecuente genera que la ingurgitación mamaria (abundante flujo de leche en el seno con aumento de la irrigación sanguínea  en la zona) sea mucho más fuerte ante la falta de vaciamiento y que esté acompañada de dolores fuertes, turgencia, inflamación, endurecimiento del seno, fiebre y obstrucción de la salida de leche. Lo cual genera la sensación en algunas mujeres de que no producen leche o no les sale la leche, esto último no es más que una consecuencia de que el bebé no es colocado al pecho desde antes de la pleura y lo cual da pie a una fuerte congestión mamaria. En este momento ante la ingurgitación mamaria la colocación del bebé al pecho es mucho más complicada puesto que la turgencia y endurecimiento del pezón y la aureola no le permiten al bebé a la pequeña boca del bebé un agarre apropiado del seno. Lograr la salida de leche en estos casos requiere aplicar fomentos o baños de agua caliente en los senos, masajes y luego realizar una extracción manual o con sacaleche, antes de pretender colocar al bebé al seno, para facilitarle a este el agarre.

Si todo este proceso de ingurgitación no va acompañado de extracción de leche frecuente, con el paso de los días se puede llegar a producir una mastitis en los senos y al cabo de unas semanas la producción de leche se verá notablemente disminuida. El poco o nulo vaciamiento del seno genera una disminución paulatina y gradual de la producción de leche (la producción de leche materna se produce en función de la demanda), pues que el cuerpo materno asume que no se requiere leche y deja de producirla. Esto desemboca en que una pocas semanas después la producción de leche materna sea en pequeñas cantidades o esté prácticamente anulada y da pie a la creencia falsa de que esas mujeres no producen leche o producen en pequeña cantidad. Cuando en realidad lo único que sucedió es un ajuste entre la producción de leche materna y la demanda de esta, puesto que esta es un líquido tan valioso y costoso para el cuerpo materno que sólo lo produce en función de los requerimientos del bebé y a partir de señales hormonales que se desencadenan cuando los senos son vaciados y que dan inicio a una producción para llenarlos en la misma medida en que se vacían.

Lamentablemente son muchas las madres que con dolor y resignación comentan que ellas no produjeron leche, que sólo lograron sacar unas gotas de sus senos y que por eso no pudieron alimentar a sus bebés. En esos casos al indagar en el patrón y en el modo como se dio el proceso, siempre sucede que fueron madres que vivieron una fuerte ingurgitación mamaria mal atendida (incluso en algunos casos acompañados de mastitits) y que desembocó poco a poco en una pérdida paulatina de la producción y por ende en la imposibilidad de amamantar a sus bebés. Algo que habría sido perfectamente posible con un manejo distinto de la lactancia materna desde el inicio o con una intervención apropiada para aliviar la ingurgitación y garantizar la relactación del bebé.

Otro elemento que aparece como enemigo del establecimiento de la lactancia y que es la sombra permanente que acompaña a las madres que amamantan, es la duda continua de si el bebé quedará satisfecho, de si comerá suficiente y de si se queda o no con hambre. En ese sentido el llanto del bebé aparece como el principal enemigo de la LM pues se asume que cada vez que el bebé llora lo hace por hambre, desestimando la importancia que tiene para el bebé su necesidad de succión y de contacto que también obtiene a través del pecho y que sólo puede expresar llorando. A la vez que se pretende que el tiempo entre una tetada y otra sea fijo y demasiado largo (se asume que cada 2 a 3 hrs) cuando precisamente en términos de LM es necesario que la alimentación sea a demanda y cada vez que el bebé de señales de querer el pecho. Lo mismo si transcurrieron unos minutos que horas de la tetada anterior puesto que cada bebé tiene sus propias características metabólicas (digiere más o menos rápido lo que ingiere), la leche materna es de fácil digestión y a la vez la cantidad de leche que cada bebé ingiere varía de uno a otro y de una toma a otra. Por lo cual no es real hablar de que la madre no produce suficiente leche, o no logra llenar a su bebé por el hecho de que el bebé pida de comer con mucha frecuencia o permanezca mucho tiempo prendido al pecho, todo lo cual es normal en el bebé patrón del bebé amamantado. La realidad es que esa permanente duda que acompaña a las madres en relación a si sus bebés reciben suficiente alimento o no responde más que nada a que se está comparando la lactancia materna con la lactancia artificial (inevitablemente aparece la sombra de la cantidad de onzas que ingiere el bebé que si pueden ser medidas con el biberón en tanto no es posible hacerlo con el pecho), y pretendiendo imponer las pautas de la artificial a la lactancia natural. Lo cual por supuesto carece de todo sentido y atenta contra la biología más primaria. 

Un aspecto que también atenta contra la lactancia materna y que se sustenta en la misma creencia de la incapacidad materna para alimentar al bebé suficientemente es la introducción de alimentación complementaria demasiado temprano. Todavía a pesar de las recomendaciones de casi todas las organizaciones mundiales de pediatría y de la OMS, que recomiendan no iniciar con otros alimentos hasta pasados los 6 meses de edad, muchos pediatras sugieren introducción de otros alimentos a partir de los 4 meses de edad. En la mayoría de los casos sobre la creencia de que el bebé necesita empezar a ingerir otros alimentos porque no le es suficiente con el alimento que recibe de la leche materna. Algo que carece de toda lógica y que muestra un desconocimiento de la fisiología básica de los bebés, pues se sustenta en que a partir de esas edad el ritmo de aumento de peso de los bebés disminuye notablemente, lo cual es algo normal e intrínseco al patrón de crecimiento de los recién nacidos. A la vez que esta práctica es en extremo dañina para los recién nacidos pues aumenta los riesgos de padecer alergias al ser expuestos demasiado temprano a alimentos que todavía no están en condiciones de procesar.

Sobrevivir a esta fuerte presión social es tarea complicada, en especial si no se cuenta con  demasiada información respecto a como funciona la lactancia materna y no se tiene apoyo suficiente (del esposo, la familia o una red de apoyo). Antes tantas dudas y cuestionamientos es fácil caer en la tentación de asumir que no será suficiente con la leche materna durante los primeros días, o incluso durante el resto del tiempo que dure la LM y por ello asumir la lactancia mixta (LM combinado con suplementos artificiales de leche) o de plano creer que no se produjo leche en cantidad suficiente o con suficiente calidad y por ende abandonar la lactancia materna. O por otro lado que sea el bebé quien comience a rechazar el pecho, lo cual induce un destete temprano en el bebé que deja a todos perplejos pero que en realidad responde enteramente a un manejo inapropiado de la lactancia materna.

Si realmente queremos amamantar a nuestros bebés por largos períodos de tiempo tenemos que confiar más en nuestra capacidad como mujeres de producir la mejor leche para ellos y dejarnos fluir en la lactancia materna exclusiva y a demanda (https://maternidadaldesnudo.wordpress.com/2013/01/11/lactancia-materna-exclusiva-y-a-libre-demanda/) que es el modo perfecto e ideal para alimentar a los más pequeños al menos durante por lo menos sus 2 primeros años de vida.

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13 respuestas a ¿Realmente no tengo suficiente leche para alimentar a mi bebé?

  1. tharsita dijo:

    HOla ! te he dejado un premio “Best blog” en mi blog. un besote !

    • Micelys dijo:

      Gracias Tharsita, ¿cómo es eso? soy nueva en esto de blogear y no tengo mucha idea jajajaja… intenté encontrar tu perfil y entrar a tu blog pero no lo logré. Un abrazo

  2. vanesa dijo:

    Hola, tengo una pregunta. Yo siempre le di el pecho a mi beba, pero además le di complemento. No tuve ninguno de los problemas qeu mencionan en el blog, más que un tiempo los pechos muy lastimados, pero eso no impedía que le diera la teta. Mi consulta es que a pesar de darle a libre demanda y hasta a veces estaba una hora o más con la gorda prendida, ella solita soltaba el pecho y lloraba. Se qeu leche tomaba por que muchas veces le chorreaba leche por la comisura de la boca, pero tanto yo, mi marido como la doctora pensabamos qeu mi leche no la llenaba, por qeu siempre qeu soltaba la teta no había forma de prenderla nuevamente. Al agregarle el complemento, (siempre le di después de darle el pecho) ella se quedaba super tranquila y descansaba bien.

    • Micelys dijo:

      Hola Vanesa,
      un gusto saludarte por esta vía y te agradezco mucho que visites mi blog y que dejes acá tus dudas y comentarios. Por mi parte soy antroóloga, doula y líder de La Liga de la Leche de modo que acompaño regularmente muchos casos de mamás que se quejan de que no tienen suficiente leche y en este blog intenté recoger las principales de estas creencias pero por supuesto que hay algunas otras que no fueren abordadas en el artículo.
      De tu caso en particular me gustaría tener más elementos para poder analizar y responder así que con ese fin te hago algunas preguntas: ¿te has hecho alguna cirugía de senos? ¿tienes hipoplasia mamaria? ¿le diste sólo leche materna a tú bebé durante algún tiempo o lactancia mixta desde el inicio? ¿le diste biberón a tu bebé, cuanto tiempo tenía cuando empezaron a usar el biberón? ¿como te acomodabas para amamantar? ¿te dolía o molestaba cuando tu bebé se prendía al pecho? ¿tuviste congestión mamaria después del 3ro o 4to día de nacida tu bebé?
      Vanessa teniendo estas respuestas me sería mucho más fácil poder entender y explicar lo que pudo haber sucedido con tu bebé 🙂

  3. azuki dijo:

    Hola, estoy embarazada por segunda vez y me preocupa tener de nuevo problemas cn la lactancia… igual que en mi anterior embarazo, mis pechos no han aumentado de tamaño, ademas soy hipotiroidea (en tratamiento, bien controlada). Entonces, sufri mastitis y baja produccion, estaba todo el dia, y la noche, con mi bebe en el pecho, y cuando se soltaba me ponia el sacaleches, con el q apenas sacaba nada. Tambien tome galactogogos (domperidona, cardo mariano…). Fueron meses muy duros, el niño no cogia peso y tuve q iniciar lactancia mixta. Ademas lo diagnosticaron de frenillo submucoso y lo intervinieron… Con insistencia, y con tomas largas y frecuentes, al final estuvo 2 años y medio mamando. Pero claro, ahora temo q se repita la historia… no se si debo asumir q no puedo hacer una lm exclusiva, o si podria hacer algo desde el principio para mejorar la situacion. Un cordial saludo.

    • Micelys dijo:

      Hola Azuki, un gusto saludarte y un placer que me escribas para comentar tu situación y pedir mi opinión al respecto. Para tener más elementos a la hora de valorar el caso te consulto algunos detalles ¿con tu bebé anterior tuviste apoyo especializado en relación a la postura de lactancia? ¿como te acomodabas para amamantar? ¿con que frecuencia y de que duración eran las tomas? ¿cuando le hicieron frenotomía a tu bebé mejoró tu producción? ¿a que edad tuviste tu primera menstruación? ¿como son tus ciclos menstruales? ¿de que forma son tus senos? Con estas respuestas podré hacer una valoración más acertada y precisa del caso, así que te agradecería mucho si me facilitas esta información :).
      De momento comentarte que por el sólo hecho de padecer hipotiroidismo no deberían existir afecciones con la LM, puesto que el hipotiroidismo bien controlado no afecta el proceso de galactogénesis 😀
      Saludos y espero tus comentarios.

      • azuki dijo:

        Hola Micelys, gracias por contestar. Te ire respondiendo a las preguntas por orden:
        -¿con tu bebé anterior tuviste apoyo especializado en relación a la postura de lactancia?
        Sí, gracias a una postura adecuada fueron desapareciendo las grietas y la mastitis que tenía.
        -¿como te acomodabas para amamantar?
        Utilizaba cojín de lactancia en casa o bien lo ponía en posición de “caballito” (como cabalgando), y en la calle siempre lo llevaba en portabebés, en posición vertical.
        -¿con que frecuencia y de que duración eran las tomas?
        Las tomas eran más que frecuentes, a lo mejor una toma duraba más de una hora y a la media hora estaba pidiendo otra vez…
        -¿cuando le hicieron frenotomía a tu bebé mejoró tu producción?
        Sí, las tomas empezaron a ser más cortas, pero la frecuencia no disminuyó, me seguía pidiendo como mucho a las dos horas.
        -¿a que edad tuviste tu primera menstruación?
        14 años.
        -¿como son tus ciclos menstruales?
        Irregulares, normalmente se atrasan 3 o 4 días, son dolorosos, también me duele la ovulación. Hace años estuve tomando tratamiento hormonal por ovarios poliquísticos. Incluso en alguna ocasión me prescribieron progesterona por faltarme la menstruación varios meses.
        -¿de que forma son tus senos?
        Son pequeños, separados, y el pezón es muy grande (o no tengo pezón, y es una continuación de la areola).
        Muchas gracias por tu interés. Un saludo.

      • Micelys dijo:

        Azuki,
        luego de leerte e intentando armar un panorama completo de toda la situación es muy posible que nos encontremos frente a un caso hipoplasia mamaria tipo 2 (esto sólo sería posible confirmarlo mediante una foto para ver la forma de tus senos). La hipoplasia mamaria consiste en un desarrollo restringido del tejido mamario durante la pubertad y se asocia a casos de menarquia tardía (en tu caso 14 años) y ciclos menstruales anovolatorios durante la pubertad (ciclos irregulares). Esto genera que el desarrollo del sistema lobular-albeolar encargado de la producción de leche materna esté restringuido. Lo cual combinado con el fenillo sublingual que puede causar una succión ineficiente en el bebé y un vaciamiento incompleto del seno podría ser causa de la baja producción materna, tomas tan largas como las que mencionas, y problemas de aumento de peso. La hipoplasia mamaria tipo 2 (creo que es la que tienes en tu caso) por lo general tiene muy buen pronóstico para la lactancia materna exclusiva cuando la persona recibe acompañamiento especializado desde el nacimiento. Con manejo adecuado de las posturas y de la técnica de lactancia lo más frecuente es que la producción materna logre alcanzar la demanda del bebé sea posible una lactancia materna exclusiva.
        En este caso las cosas se complicaron por la falta de apoyo inicial, y la presencia de un bebé con frenillo sublingual lo más seguro es que su mordida y succión no eran adecuada lo que sumado a la hipoplasia ser vería reflejado en una producción insuficiente.
        Con la finalidad de profundizar en el tema y de entender aún mejor la situación igual te hago algunas otras preguntas para tener más elementos. ¿Estuviste sólo con lactancia materna durante alguna etapa? ¿como fue el aumento de peso de tu bebé en esos momentos? ¿cuantas deposiciones y pañales mojaba diariamente? ¿de que color eran sus heces?
        Espero tus comentarios para seguir conversando del tema 😉

      • azuki dijo:

        Hola de nuevo, le di lactancia materna exclusiva unos dos meses, pues fuimos dejando la mixta sobre los 4 meses, y hasta que empezó con la complementaria sobre los 6 meses. En este periodo iba cogiendo unos 150 gramos semanales. Mojaba 5 o 6 pañales y las cacas fueron un tiempo muy raras, de color verdoso y aspecto mucoso… por esto la pediatra sospecho intolerancia a la lactosa y estuve a dieta de lacteos, además de darle leche hidrolizada para suplementar. El numero de deposiciones variaba mucho, habia dias que hacia 2 o 3 veces, pero podia pasarse después 5 dias sin hacer. Después las heces se fueron volviendo marron clarito…
        También tengo que decir que lloraba mucho, no tenia consuelo, hasta practicamente los 5 meses… y apenas dormia, era echarlo a la cama y despertarse. A los 6 o 7 meses comenzo tratamiento para reflujo gastroesofagico y mejoro bastante en este sentido.
        Me alegra saber que crees que podría darle LM exclusiva con una buena tecnica de lactancia, me gustaria saber como iniciar la lactancia correctamente esta vez, si se trata de usar el sacaleches desde el principio, cada cuantas tomas, y con qué pecho empezar la siguiente toma si he usado el sacaleches en la anterior… o si hay otras medidas a tomar.
        Estoy muy agradecida por tu atencion y ayuda.

  4. heike dijo:

    Hola, pues yo realmente NO TENGO SUFICIENTE LECHE, literalmente. Me hicieron una cesarea que no salió bien y tuvieron que intervenirme de urgencias 48 horas después, varias trasfusiones de sangre etc, me tocaron los médicos novatos y caso lo pago con mi vida. Las 24 horas después de la cesarea me puse a mi bebe al pecho y tomo los calostros, o eso creo, pero después tuve que dejar de hacerlo debido a una anemia enorme que me hacía perder el conocimiento y a que estaba ingresada en el hospital. Después en casa, a las 3 semanas de nacer mi bebé he seguido con anemia, muy débil, reponiendome de las dos intervenciones, me pongo al bebe y cuando duerme me saco leche con el sacaleches, pero apenas saco 20ml en 45 minutos en cada pecho, en total consigo 40ml de sacaleches y cuando termino practicamente es hora de darle al bebé y CIERTAMENTE NO GENERO MAS LECHE. Esta cantidad no es suficiente, ya que mi bebe es bastante tragón, le doy pecho, la leche que consigo con el sacaleches y además le hago un biberón de 90ml de fórmula, con solo 3 semanas. Es una tragona, y entre eso y que supongo que mi cuerpo ha creado una especie de mecanismo de defensa para no generar tanta leche y hacer que yo me recupere, no tengo leche suficiente.

    • Micelys dijo:

      Hola Heike,
      que pena que te halla tocado vivir todo lo que cuentas. En efecto en esas condiciones de estrés fisiológico, psicológico y emocional que vives es normal que tengas hipogalactia fisiológica (baja producción de leche). Son raras las situaciones en que algo así sucede pero tu caso con una anemia de tantas semanas y luego de 2 intervenciones quirúrgicas es uno de esos casos.
      La buena noticia es que puede ser un proceso temporal y transitorio en lo que tu cuerpo se recupera y regresas a la normalidad. Claro que para que esto suceda es importante hacer cosas que ayuden a este proceso.
      En tu caso lo más conveniente en lugar de usar biberón sería usar suplementador para darle la fórmula a tu bebé. O por lo menos dar el biberón como si fuera el pecho para evitar la sobrealimentación a la que está expuesto tu bebé (el que esté tomando tanta fórmula no es por tragoncito sino porque con el biberón los bebés se sobrealimentan al no poder controlar el flujo de leche).
      Acá te copio un video sobre dar el biberón como si fuera el pecho

      Y en internet puedes buscar información sobre el uso de suplementadores para la lactancia.
      Muchas gracias por tu comentario.
      Saludos y ojalá y te sirva de ayuda esta información.
      Micelys

  5. xiomara dijo:

    Buenos dias, mi hija dio a luz hace 20 dias, el bebe se puso amarillo y el pediatra le recomendo suspender por 72 horas la lactancia porque dijo que la leche materna tiene un componente que no permite bajar la bilirrubina y le recomendo formula especial sin lactosa…el bebe evoluciono bien con el tetero y lo tomo bien…ya termino el tratamiento y volvio a tomar leche materna pero mi hija siente que el bebe queda con hambre..pero leyendo su articulo le recomende que le diera cada vez que el bebe pidiera comer….no hubo ningun tipo de problema con rechazo de pezon y mi hija durante esas 72 horas se succionaba la leche seguido con sacaleche…..ella necesita que yo le confirme que al bebé no le hace falta complementar la lactancia natural con la artificial….

    • Micelys dijo:

      Felicidades Xiomara por ser abuela preocupada por el éxito de la lactancia. Como mujeres necesitamos mucho apoyo de nuestras madres en esa etapa. Espero que si hallan logrado la lactancia exclusiva sin necesidad de complementar. He estado varios meses fuera del blog porque me enfoqué en mi segunda maternidad (mi bebé tiene 6 meses) y no pude dedicarle tiempo a actualizar y revisar mi blog. Gracias por la visita y por dejarnos su comentarios.
      Saludos.
      Micelys

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