El proceso de convertirnos en seres humanos

¿Sabías que las crías humanas (bebés, niñas, niños y adolescentes) son mucho más dependientes del cuidado y protección de sus progenitores que el resto de las crías del reino animal? La procreación es un proceso en el cual todas las especies vivas, incluido nosotros los humanos, invierten energías, tiempo y por supuesto tiene un costo para cada especie; pero a la vez es la garantía de que estas puedan sobrevivir. En el caso de nosotros los seres humanos ese costo es mucho más alto puesto que el tiempo que nuestras crías tardan en poderse valer por si mismas es el más largo en todo el reino animal (bueno también cabe decir que algunos hijos e hijas tienen 30 años y todavía siguen dependiendo de sus padres para todo, pero en realidad eso tiene otra explicación pues biológicamente desde hace mucho que podrían valerse por si solos). A lo anterior se suma que además de requerir cuidados por más tiempo, nuestros bebés, niños, niñas y hasta los adolescentes (en esa etapa de transición que hemos ido construyendo para el paso de la niñez a la adultez y que también es única en el reino animal pues ninguna otra especie vive la adolescencia más que los seres humanos), como decía nuestras crías requieren de una mayor entrega y dedicación que otros animales.

Es precisamente el gran desarrollo de nuestro sistema nervioso el que ha marcado la diferencia fundamental en este largo e intensivo proceso de acompañamiento, cuidados y aprendizaje que requieren nuestras crías para sobrevivir solas. El gran desarrollo del encéfalo humano, estructura del cerebro que permite la casi ilimitada capacidad de aprendizaje que tenemos, también ha generado que nuestras funciones innatas (aquellos rasgos con los que se nacen como el instinto de caza en los gatos, leones, tigres o el instituto para volar en los pájaros) sean casi inexistentes para nosotros. De modo que los seres humanos estamos condenados irremediablemente al aprendizaje de casi todas nuestras habilidades y del conocimiento que además hemos ido acumulando a través de nuestra cultura. Ese proceso de aprender A SER SERES HUMANOS, es algo que nos diferencia del resto de los animales, puesto que un lobo no necesita que le enseñen para ser tal, ni un conejo y muchos menos una hormiga o una abeja. Todos ellos se comportan de tal o cual manera sin necesidad de que otros miembros del grupo les enseñen como hacerlo debido a que tienen fuertes instintos que los guían y los orientan.

En nuestro caso no funcionamos por instintos más que en cosas muy básicas o en etapas cortas como en el caso de los bebés y los niños y niñas pequeños. Es la cultura y lo que aprendemos a través de esta lo que nos garantiza nuestra existencia humana y para adquirir ese conocimiento es inevitable la presencia de MAESTROS. No nos referimos a maestros en el sentido limitado de aquellos que enseñan en las instituciones escolares y que tienen a penas un siglo de existencia, sino a todos los miembros del grupo que le trasmiten sus conocimientos a los más pequeños. Ese aprendizaje que va en nuestro caso desde lo más básico como aprender a comer solos y bajo determinadas reglas (reglas que varían de un grupo cultural a otro), aprender a gatear, a caminar, a vestirnos, hasta el aprender cosas más elaboradas como los colores, las figuras geométricas, la música o en último caso las matemáticas y las ciencias.

Es imprescindible que para que los más jóvenes de nuestra especie SE CONVIERTAN EN SERES HUMANOS parte de un grupo cultural específico (pues no es lo mismo SER UN SER HUMANO alemán que SER UN SER HUMANO mexicano, aunque muchas cosas sean comunes) estos jóvenes deben ser guiados y enseñados primeramente por sus padres y madres y luego por muchos otros miembros de la comunidad.

Es precisamente por eso que ser madre o padre en nuestro caso es un compromiso y una responsabilidad que se adquiere muy a largo plazo, por no decir que para toda la vida, y que por su grado de dificultad y compromiso se comparte con abuelos, tíos, primos, compadres, amigos entre otros. El proceso de CONVERTIR EN HUMANO A UNA O UN BEBÉ se inicia desde antes de su nacimiento y dura más de una década. Es el aprendizaje la base de todo ese proceso y se da principalmente a partir de que tenemos gran capacidad para imitar y para poco a poco adquirir conocimientos más abstractos y simbólicos, proceso que en la actualidad por lo general queda en terreno de la escuela, pero que no siempre fue así.

Precisamente sobre diferentes modos de asumir el ser padre o madre y la relación que establecemos con nuestros hijos e hijas y los modos como asumimos EL COMPROMISO QUE IMPLICA CONVERTIRLOS EN SERES HUMANO, vamos a estar conversando en este espacio. Temas como el papel del llanto en el recién nacido, la importancia de la lactancia materna, el papel de la escuela en el proceso de aprendizaje infantil, el papel del vínculo afectivo de los mayores con los más pequeños, la necesidad de una dieta sana y oportuna para estos, el porque los niños y niñas quieran dormir con sus padres (colecho como se le llama) o quieren ser cargados por estos en lugar de estar sentados en una sillita o una carriola.

¿Sabías que hace miles de años cuando los humanos no vivían en casas, y mucho menos organizados en ciudades como actualmente, los bebés que más lloraban eran los que lograban sobrevivir? ¿Sabías que en esa misma época si los bebés dormían solos o no estaban cargados por sus padres podían ser atacados por las fieras y en muchos casos morir? ¿sabías que hasta inicios del siglo XX no existían los suplementos alimenticios para bebes y estos eran sencillamente amamantados por sus madres, incluso más allá de los 2 años? ¿sabías que la capacidad de aprendizaje de los bebes se activa a partir del vínculo de amor que establecen con su madre y padre, y que desde la confianza que adquiere en estos es que se aventuran a distanciarse para aprender por si mismo? ¿sabías que la incidencia de enfermedades respiratorias, digestivas, las alergias, la obesidad, la diabetes infantil se han incrementado notablemente a partir de que los bebes no son amamantados o lo son cada vez por menos tiempo? ¿sabías que hay una explicación científica para el hecho de que los bebés amamantados sean más listos y aprendan más rápido que los bebés alimentados con fórmula u otros suplementos?

Todos estos y más, son aspectos que tocaremos en las próximas semanas y sobre los cuales estaremos compartiendo nuestros criterios y experiencias.

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